Quiero ser un "Adorador"... pero no sé Cantar!


¿Te suena familiar esta afirmación?

¿Cuántas veces estamos en la iglesia y oímos como se entonan canciones emotivas, con arreglos dignos de grandes compositores, lloramos, levantamos las manos, incluso cantamos, pero no nos sentimos parte de lo que está ocurriendo?
Lo que está pasando es que muchos cristianos se han convertido en testigos presenciales de los hechos, mas no en protagonistas. Y lo peor es que equivocadamente creen que para ser protagonistas de una verdadera adoración necesitan saber cantar.

¿Porqué sucede esto?
La respuesta puede ser muy compleja, pero si invertimos un poquito de tiempo para pensarlo podremos entenderlo.

Primeramente la Adoración se trata de darle algo a Dios.
El cristiano común, cuando viene delante de Dios, actúa como si estuviera en una fila esperando su turno para recibir una bendición.
Si bien Dios nos puede bendecir y lo ha hecho grandemente en los tiempos de adoración, no debe ser la razón por la cual lo adoramos.
Adorar no es decirle al Señor, “dame, dame, dame”, al contrario, es decirle, “toma, toma, toma”. No es pedir, sino ofrecer.
Las historias del antiguo testamento nos muestran que la adoración a Dios no podía hacerse “con las manos vacías”, siempre se incluía una ofrenda para ser sacrificada. Y luego, junto con esta ofrenda procedían a darle adoración.

En el nuevo testamento podemos leer:
“...Os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.” Romanos 12:1

Aqui se nos muestra una forma integral y completa de rendir culto o adoración verdadera a nuestro Señor, esto es por medio de nuestro sacrificio vivo, SANTO, dándole al Señor nuestra vida y permitiendo que la voluntad de Él se cumpla en ella. LA VERDADERA ADORACIÓN ES TU VIDA, es entregarte a la voluntad del Señor, entregarte a su obediencia.

¿Ya estás notando la raíz del problema?
Hemos puesto a la obediencia como lo menos relevante cuando hablamos de adoración, cuando debería ser lo más importante. Hemos puesto las prioridades al revés. Buscamos “adorar” para llenarnos interiormente, para sentirnos mejor, sentirnos alegres, poniendo el enfoque de la adoración en nosotros mismos y no en Dios. La adoración verdadera no se refleja en un CD, sino con el fruto que manifiestan nuestras vidas. Es hermoso cuando cantamos y alabamos a Dios, pero jamás podemos sustituirlo por la verdadera adoración. Es decir, por más bella que sea una alabanza, si no va acompañada de frutos de arrepentimiento, simplemente no es adoración.
Dios no quiere que sólo seas un espectador, Él quiere que seas protagonista de una verdadera adoración.

Jesús dijo: “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él.” Juan 14:21

Entonces, la noticia que tenemos para todos aquellos que quieren ser adoradores, pero no saben cantar es que... NO IMPORTA!
No importa si no sabes cantar con tus labios, lo importante es que aprendas a cantar con tu corazón.
A través de tus decisiones diarias y de tu obediencia a Dios puedes componer una hermosa canción que no sólo hará que Él te escuche, sino que hará que su mismísima presencia descienda hasta donde tu estás, porque ese es el tipo de adoración que Él está buscando.

www.EnFuegoPorDios.blogspot.com

Erase una vez la Navidad

¿Qué es Adorar?

ZONA DE VIDEOS